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domingo, 24 de septiembre de 2017

Un vestido largo

Mis amigas me preguntan que dónde encuentro los chollos de ropa que me ven publicar en mi IG y yo les digo que en Chicfy. Como este vestido tan mono por 20 euros. Ahora no sé cuándo me lo voy a poder poner porque me temo que se me acabaron los eventos. Este verano tuve un bautizo, una comunión y una boda. ¡Qué alguien se case por favor!


 

viernes, 22 de septiembre de 2017

Favoritos de belleza

Uno de los momentos que más me gustan del día es cuando me maquillo por las mañanas. Es casi un ritual que sigo y que no me cansa nunca. Os dejo algunos de mis productos favoritos de cada mañana en mi cuarto de baño. A veces soy fiel a algunas marcas, otras me gusta cambiar, como la máscara de Loreal que es como un clon de mi favorita Better than Sex de Benefit, y encima es mucho más barata. Lo último que he comprado nuevo es un gloss universal de Rihanna, una de mis cantantes favoritas y no he podido evitar comprar algo de ella.



miércoles, 20 de septiembre de 2017

I love jackets so much

Me encanta el entretiempo porque me permite jugar mucho con los blazers, americanas, chaquetas de cuero, de antelina, etc. Tengo debilidad con este tipo de prendas. El tema es que se me han quedado grandes la mayoría y tengo que comprarme como dos tallas menos.





domingo, 10 de septiembre de 2017

Un pequeño gran cambio

¡Hola Caracolas! Este fin de semana tomé una decisión de esas de tirarte a la piscina sin saber muy bien cómo vas a acabar. Hace tiempo que me hacía ilusión tener flequillo, concretamente me llamaba mucho la atención el peinado de la modelo Chrissy Teigen, os dejo fotito para que sepáis quién es. Ella me parece una mujer impresionamente guapa, divertida, inteligente y super sexy. La verdad es que me he fijado mucho en sus looks a la hora de crear los míos, como el que os muestro aquí y de paso os enseño cómo ha quedado mi cambio de look. Además ella también adora los sombreros grandes como yo, y se los pone mucho.












viernes, 8 de septiembre de 2017

Quédate conmigo

Eso le diría yo al verano. De momento parece que me hace caso. Adoro las chaquetas y los sombreros, pero lo de pensar en bufandas, guantes y abrigos gordos no me mola mucho.


 I  L O V E  S U M M E R.

 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

De boda

Septiembre ya está aquí. No me lo puedo creer. Todavía estoy con el chip de vacaciones en la cabeza y no dejo de ver el mar de Cádiz o La Tacita de Plata en mi cabeza. Me ha sabido a poco y eso que he tenido muchos días de playa, pero me gusta tanto que volvería ahora mismo. Aterrizar en la realidad, la rutina, la ciudad, la vuelta al cole, etc... ha sido más llevadero con un viaje en tren para celebrar una bonita boda en tierras aragonesas. Os dejo el look elegido, un mono de Asos que me dió mucha guerra con la cremallera de la espalda, imposible de subir o bajar. 



sábado, 26 de agosto de 2017

#Cadizfornia









Y se acabó lo bueno. Ya de vuelta. ¡Qué bien lo hemos pasado! He vuelto con 3 kilos más. ¡Ese pescaíto frito qué rico que está!

jueves, 3 de agosto de 2017

¡FELIZ VERANO!

Último post de la semana para desearos un feliz verano. No sé si me leerá mucha gente pero seguiré posteando looks de cara a este otoño. De momento vamos a disfrutar del veranito. Que luego tarda mucho en volver. 
¡Feliz Verano!


martes, 1 de agosto de 2017

En el museo

¡Hola! Hoy os enseño unos de mis últimos looks en la ciudad. Ya es Agosto y empezaron oficialmente mis vacaciones de verano, aunque ya empecé a disfrutar las escolares en Cádiz y dentro de nada estaré de nuevo en sus preciosas playas, deseando desconectar de todo. Las fotos las hicimos en los jardines del Museo de Ciencias Naturales de Madrid.
Pd: Mi hijo sale muy mono rascándose el culete.:)





jueves, 27 de julio de 2017

I love white

Este verano he apostado más que otros por los tops y blusas blancos. Esta vez el bolsito lo llevé sin correa. ;)




sábado, 22 de julio de 2017

Festival de Lavanda

Y de la playita que tanto añoraba y añoro, pasamos al campo. Esta primavera descubrimos un bonito lugar de Guadalajara, donde la gente va a hacerse fotos en un campo de lavanda. Pero cuando fuimos por vez primera aún no habían florecido. Asi que hemos vuelto ahora en verano. Merece la pena ir hasta allí, oler ese campo morado maravilloso y visitar el pueblo, con su mercadillo de Lavanda. Además descubrimos las galletas, las rosquillas y los bizcochos hechos con lavanda. ¡Riquísimos!





viernes, 21 de julio de 2017

De vuelta

¡Hola! Hoy os quería enseñar un vestido nuevo que me compré gracias a la aplicación de Chicfy. El bolso también es de segunda mano y estoy super feliz con él, porque siempre soñé con este tipo de bolso pero su precio para mí era imposible. De casualidad di con él por un precio estupendo y tras consultarlo con el marido, di el paso de comprarlo. El color me chifla, pues es un verde como desgastado que me encanta y que puede quedar bonito con cualquier look. Asi que el Sábado pasado, recién llegada de Cádiz y tras ir a la peluquería a retocarme un poco la melena, me hice las fotos con el look. 


 

sábado, 15 de julio de 2017

Y por fin... Cádiz

¡Hola! Acabo de llegar de la tierra de mi madre, Cádiz, y aunque el peque se ha portado un poquito mal y las mayores han enredado algunos días no me arrepiento nada de haber ido allí con los tres. Ha sido una decisión difícil por mis problemas de ansiedad, pero como estoy mucho mejor desde hace un par de meses me he visto capaz de afrontar este viaje y de estar allí con ellos. No todo ha sido de color rosa. Ha sido muy cansado estar pendiente de los tres las 24 horas del día, sobre todo del pequeño que no paraba ni un segundo y se trajo de allí dos chichones en la frente. Pero nada que no se pueda solucionar. Como ya os decía otras veces, no hay que agobiarse con lo que tiene solución y siempre mirar el lado positivo y sobre todo disfrutarlo. Asi que eso he intentado hacer estas dos semanas fuera de casa. Os dejo los outfits y las fotos que hicimos por allí. Con ganas de volver.










domingo, 25 de junio de 2017

Mis looks de verano

Hoy os quería hablar de nuevo de trapitos. Ultimamente me estoy comprando vestidos, entre ellos uno de fiesta para una boda que tengo en Septiembre que os enseño en una foto, en el probador de la tienda. Y también me compré unos zapatos nuevos para este verano que me chiflan. Las fotos no son muy bonitas pero no he podido hacer otras mejores.Se podría decir que son mis últmos looks de este verano que ya ha comenzado. En el último look, que era para ir al campo, se puede apreciar mejor cómo son de bonitos los zapatos nuevos.
¡Feliz semana!





miércoles, 21 de junio de 2017

Vivir con ansiedad

Hoy esta entrada no va de moda. De vez en cuando me gusta contaros alguna cosilla más personal. Y tenía ganas de hablaros sobre algo que me lleva afectando desde hace cosa de seis meses más o menos. Estoy hablando concretamente de la ansiedad. Para mí era algo completamente nuevo en mi vida y enfrentarme a ello me ha resultado muy difícil en muchas ocasiones, pues se me hacía bastante insoportable. Llegas a un punto en el que vives con la ansiedad a todas horas, desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas, y vivir así cada día es realmente complicado. Ir al psicólogo ayuda, pero el proceso es muy lento, y en mi caso de repente una semana mejoraba y a la siguiente empeoraba, pero normalmente iba a peor. Había días que me daba miedo salir a la calle, quedarme sola en casa, meterme en la ducha o ver una película en la tele que me provocase un ataque de ansiedad. Y eso no es vida.

La ansiedad tiene muchas caras y muchos síntomas, y no a todo el mundo le dan los ataques de igual manera. Lo que está claro es que vivir con miedo no es vivir. Y yo ya no podía más. Siendo madre de tres sentía que tenía que estar bien para poder atender debidamente a mis hijos, dedicarles mi tiempo, mis energías, mi cariño...y mi cabeza no estaba bien, y sin darme cuenta, me iba adentrando en un oscuro túnel de agonías, de angustias, de miedos, de insomnio por la noche, de taquicardias, de no poder respirar, de ahogarme, de obsesionarme con pensamientos, de pensar que me iba a volver loca y un largo etcétera que me daba mucho miedo. Era como un monstruo que se cernía implacable sobre mí y no me dejaba disfrutar de nada, ni de mis hijos, ni de mi marido, ni de mi tiempo libre, ni de una película... Mi cabeza solamente pensaba en la ansiedad y con ese poder que le daba a mi pensamiento la atría como un imán.

Una tarde en la que estaba completamente desesperada fuí al fín a una psiquiatra nueva que me animó a empezar un tratamiento con una pastilla que prometía calmar mis angustias a largo plazo. Yo siempre he sido muy escéptica en cuanto al tema pastillas, o más bien diría que era miedo al "qué me va a pasar si la tomo" y el "¿Y si conmigo no funciona?". Asi que iba tirando con los ansiolíticos cuando no podía más. 

Digamos que la ansiedad no aparece de la noche a la mañana, es algo que llevas arrastrando durante mucho tiempo, meses o incluso años, pero está escondida en alguna parte y estalla cuando algo dentro de ti te dice que ya no puedes más. 

Yo llevaba mucho tiempo sintiéndome mal conmigo misma por diversas razones físicas y psicológicas. Vas poniendo parches y sobreviviendo con ello, hasta que una mañana te levantas, te viene un mal pensamiento, un pensamiento de miedo, mucho miedo, y de pronto se te acelera el corazón, no puedes respirar, se te duermen las manos y no sabes qué te está pasando. Asi que acabas en urgencias a punto de desmayarte en la sala de espera, hiperventilando y temiendo lo peor.

Después de aquella experiencia tuve claro que ir al hospital era una tontería y que si me daba otro ataque que no volvería más. Allí estuve tumbada en una camilla con una máscarilla en la boca intentando respirar, con un mareo horrible y mucho miedo. A mi lado un señor con bronquitis con otra mascarilla en la cara intentando respirar también y dándome ánimos desde su camilla, diciéndome que estaba sufriendo un ataque de pánico. La enfermera me metió una pastilla en la boca y me dejó sola con el señor que me decía que tenía que controlar mi respiración y calmarme, que a él también le había pasado alguna vez. Yo no quería aprender a controlar nada, yo quería estar normal, volver a mi vida de madre de tres, de discusiones en casa, de no salir a ningún sitio porque nos daba pereza viajar con el niño, de pañales y cacas, de mocos, de vomitonas en el coche, de tener que pedir turno para ir al baño, de despertarme por las noches para meter a mi hijo en nuestra cama y acabar amaneciendo con un dolor de espalda horrible, y de que llegase el fin de semana y casi me dieran ganas de llorar porque los fines de semana eran una pesadilla. Suena horrible lo sé, pero así era mi vida antes de los ataques de ansiedad. O así me empeñaba en verla yo.

Hay otra palabra que de pronto estaba presente en mi vida. Se llama CULPABILIDAD. La culpabilidad me hacía sentir muy mal. Las madres solemos tener mucho sentimiento de culpabilidad y eso, en verdad no es bueno. Deshaceros de él porque os va a amargar pero bien, os lo dice una que lo ha vivido. Y la ansiedad también se nos puede colar por ahí. 

Si hay alguna madre en la sala por favor, que se meta en esa cabecita que no hay que sentirse culpable, jamás. Que nadie es perfecta y que las madres perfectas no existen. Que todas hemos tenido días malos, que todas hemos deseado alguna vez no ser madres porque tener hijos no es un camino de rosas, es un camino de mucho sacrificio pero también de mucho amor. Pero a veces solamente nos fijamos en las piedras del camino y no vemos más allá de ellas. Pero en verdad sabemos que no vamos a encontrarnos solo piedras. El camino puede ser mejor o peor según cómo nos lo tomemos. Está en nuestra mano caminar amargadas todos los días o caminar con alegría, aunque estemos cansadas, sin depilar, con pelos de loca, ojeras y una reunión de padres a las tres de la tarde cuando más calor hace.

La ansiedad me ha enseñado muchas cosas sobre mí misma y sobre la mente. La mente es muy poderosa y también hay que cuidarla. De vez en cuando hay que desintoxicar la mente de cosas que nos pueden afectar. Quizás no ahora mismo, pero con el tiempo puede que sí. Por ejemplo, mi adicción al móvil. O las prisas, el querer llegar a todo, el querer abarcar muchos temas. La mente tiene un límite también, no solo nuestras fuerzas. Pienso que es importante desconectar de vez en cuando de toda la información innecesaria que muchas veces le metemos. En mi caso, la ansiedad atacaba mucho a mi ATENCIÓN. Yo pensaba que era a mi memoria, porque de pronto se me olvidaban las cosas, solía ser cuando más nerviosa me ponía o cuando me daba un ataque de ansiedad, me costaba recordar algunas cosas. Y me explicaron que no era la memoria lo que se me bloqueaba sino la atención. Pienso que hablar con un buen experto puede aliviar mucho el miedo que sentimos ante lo desconocido. Porque a veces nos montamos películas en nuestra cabeza que luego no son verdad y eso alimenta más la ansiedad.

Dejar más de lado el móvil y las redes sociales o el correo eléctronico y disfrutar más de nuestra familia, de un buen libro o una buena peli con palomitas, o un baño con olor a lavanda, o un helado del sabor que más te guste y saborearlo cuando los niños están en el colegio, comer tranquila, pintarte las uñas, escuchar música, bailar en la cocina mientras haces la cena, hablar más con tu marido, reírte mucho, reírte de tí misma....

Estamos en una época en la que todo está en nuestros móviles, yo ya no compro casi revistas de moda, ni el periódico, ni revelo fotos en papel, ni voy a comprar las entradas al cine, cuando voy al cine, claro..todo se hace a través de internet. Hay muchas cosas que son muy cómodas de hacer a través de nuestras pantallas pero pienso que a veces hay que apagarlo o silenciarlo y vivir más la REALIDAD. Vivir más LA VIDA. Al fín y al cabo es TU VIDA y no la de los demás la que importa. Y no podemos estar metidas en todas esas vidas a todas horas, cada día, ni comentar a todo el mundo, ni darle a LIKE a cuatro mil fotos...Es imposible. Por lo que..no te amargues si no lo haces, ni pienses que quedas mal por no hacerlo. Somos humanos, no robots. Y el tiempo es oro. No lo desperdicies mirando fotos y fotos cuando a lo mejor podrías estar jugando en el suelo con tu hijo pequeño, o podrías estar pintando aquel mueble que querías redecorar, o retomar una lectura, o visitar a un familiar que seguramente se alegre mucho de verte EN PERSONA y no a través de una pantalla.

Sin alargarme mucho más quiero terminar diciendo que yo me siento mejor. La ansiedad no ha desaparecido del todo pero al menos ya vivo más tranquila, puedo pensar con claridad, no temo ir a los sitios sola, los ataques de ansiedad no han vuelto a aparecer y cruzo los dedos. Posiblemente tenga que estar tomando mi pastilla muchos meses, pero no me importa si puedo controlar yo a mi ansiedad y no ella a mí. En mi caso necesitaba esa pastilla, no quería creerlo pero era así. A veces hay que aceptar las cosas y punto. No darle más vueltas y aceptar la ansiedad. Hay que aprender a no temerla demasiado, a convivir con ella, a saber cuáles son nuestros límites. No hay que darle el poder de asustarnos porque en realidad, nada malo nos va a ocurrir. 

 Yo os he contado mi experiencia y os animo a que no tiréis la toalla, que no le deis poder, que os centréis en lo bonito de vuestras vidas. Muchas veces la mejor medicina es simplemente el beso de tu pareja o marido, un abrazo en una noche de insomnio, la risa de tu hijo pequeño, tu comida favorita, un paseo por la ciudad, un vestido nuevo, reírte con tu mejor amiga, o una puesta de sol. Los pequeños placeres de la vida se nos pasan inadvertidos y los infravaloramos. Te amino a que te fijes más en ellos y seguramente te devuelvan un trocito de felicidad.

M.





martes, 20 de junio de 2017

Mono

Nunca he sido fan de los llamados monos para vestir. Me veía muy gorda y amorfa. Pero con mi nueva talla, a la cual aún me estoy acostumbrando, he decidido ampliar un poco el estilo de mi vestidor y darle una oportunidad. De hecho lo compré por casualidad ya que pensaba que era un vestido en tono caqui y al vérmelo puesto en el probador me gustó tanto que me lo compré. Tanto me ha gustado que ya tengo otro mono de tirantes en camino. La verdad es que para verano son cómodos y fresquitos.



 
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